Escuela Hogar Verónica

La Escuela Hogar Verónica es un complejo educativo-recreativo fundado por la Comunidad de Colegios Alemanes en la Argentina, hace más de sesenta años. Está situado a 150 km. de la Capital Federal y cuenta con 18 hectáreas arboladas de diversas especies, lugar para acampar y hacer fogones. Entre sus instalaciones, la escuela cuenta con sala de reuniones, dos dormitorios de 40 camas, seis dormitorios dobles con baño privado, cocina, comedor, aulas, salón de actividades múltiples, gimnasio, bicicletas, pileta, huerta orgánica, canchas de fútbol y voley y otras comodidades destinadas al esparcimiento y aprendizaje de los chicos.

Durante el año la AGDS lleva la planilla de reservas de los campamentos para los colegios que están interesados en organizar estadías en la escuela hogar. En promedio un campamento dura 1 semana por curso o grupo de chicos. En este tiempo se llevan a cabo actividades organizados por los maestros de cada colegio. Algunas actividades como el uso de la cocina solar, el cuidado de la huerta o el armado de chozas son hitos tradicionales.


"Compartir" es uno de los principios que nos lleva a organizar la escuela hogar de tal manera, que las actividades que se puedan realizar giran en torno a ese fin. Sin embargo las actividades a realizarse durante la estadía quedan a criterio de cada colegio.

El cuidado y la administración de la escuela hogar está en manos de un matrimonio argentino-alemán que nos acompaña desde hace muchos años. Gracias a su dedicación, su amor por la naturaleza y su espíritu innovador las instalaciones se mantienen en perfecto estado, tratando junto a los miembros de la Comisión Directiva de la AGDS, de ampliar permanentemente la oferta de actividades.

Escuela Hogar Verónica es el lugar ideal para vivir la naturaleza, en donde los chicos pueden experimentar libremente, sin riesgos y en forma didáctica contenidos curriculares como también valores éticos en una convivencia única.

Pero quien mejor que nuestros encargados, Gaby y Norbert, pueden expresar lo que significa este maravilloso lugar para nuestra comunidad

“Verónica”: creada por una comunidad, quien crea la comunidad “Verónica”

Hace mas de 65 años nacía la Escuela Hogar en Verónica. Una comunidad decide crear para si misma un lugar apartado y a la vez central para su propia creación. Esta fuerza creativa no ha abandonado Verónica hasta el día de hoy.

“Verónica” deja huellas

No pasa una semana en la que no se desvía alguien de la ruta 36 para hacer una breve visita a “Verónica”. Los comentarios se asemejan: estuvieron aquí hace 10, 15, 20. 25 años, con este o aquel colegio. Están en camino a la costa y pensaron que podrían hacer un alto para refrescar tantos recuerdos. Podrían mirar un poco?
- Ahí esta el hombre que confiesa entusiasmado: “Yo pasé aquí la mejor semana de mi vida.”
- Ahí está la joven pareja, que viaja especialmente a Verónica en el aniversario de su noviazgo para sacarse una foto exactamente en el mismo lugar que aquella vez.
- Y todos reconocen a “su Verónica”, aunque un poco reducido. “Lo recordaba mas grande”.....

Y ahí están los múltiples encuentros con desconocidos en todo el mundo que tienen algo concreto en común: conocen “Verónica”:
- La compañera de trabajo de mi hermana de Munich, viajando por la Patagonia: los guías argentinos, de habla alemana, estuvieron cuando eran alumnos en “Verónica”.
- El fabricante de Verónica, viajando por Italia, se encuentra allí con un compatriota argentino: también el estuvo en “Verónica”.
- También a mi me ha pasado: en el Ammersee, al sur de Munich, me encuentro con una familia oriunda de Quilmes que ahora vive en München-Paing. Ud, ya lo estará adivinando: el padre de familia, también él estuvo en Verónica.

“Verónica” es “exclusivo” e “integrador”

Cada uno tiene y crea “su Verónica” (muy exclusivo), pero al mismo tiempo le pertenece a aquellos que deciden buscar este lugar especial para su encuentro grupal (“integrador”). Los alumnos de las distintas escuelas conocen quizás las escuelas de los demás solo de oído, pero todos conocen Verónica y todos relacionen algo especial con ello.

“Verónica” integra las diferentes generaciones en una gran comunidad “Verónica”.
En el día de las puertas abiertas experimentamos cada año como padres y abuelos junto a la actual generación de alumnos, descubren y redescubren “su Verónica”.

“Verónica” tiene valor

Cuantas veces los docentes entre sorprendidos y agradecidos nos han contado sus experiencias: niños que aquí son tan diferentes a lo que son en las angostas aulas. Aquí reviven, aquí muestran y desarrollan capacidad comunitaria como nunca antes en la escuela.

La triste realidad de hoy día: los niños ya no pueden jugar en la calle como antes. Solo abandonan su hogar en compañía de sus padres. Aquí sin embargo pueden por un tiempo moverse libremente.

Y cuando después finalmente deben despedirse definitivamente de “Verónica”, porque ésta la última vez en su vida escolar, en ese momento se escapa mas de una lágrima..

“Verónica” inversión a futuro

“Verónica” sigue siendo actual. También en Alemania las escuelas hogar gozan todavía de gran popularidad. Su potencial es inagotable. “La Escuela Hogar”, revista especializada en pedagogía de escuelas-hogar, refleja esto con gran claridad.

“Verónica” tiene historia y hace historia

Este lugar tiene tradición y puede mostrarse comprometida con la tradición, también y especialmente cuando las organizaciones y vivencias cambian.
Y hay cosas que siempre se mantienen vigentes: los niños construyen hoy con el mismo entusiasmo que antaño sus chozas en el bosque. Esto es un verdadero clásico.
Vale la pena invertir en “Verónica” y apostar a “Verónica”. “Verónica” señaló y señala al futuro.

Una corta reseña

Década del 70: a la ya existente carpintería totalmente equipada con herramientas, se le agrega una linda piscina.

Década del 80: se construye un gran gimnasio, que permite actividades aún con mal tiempo. Se conecta Verónica a la red de agua y cloaca.

Década del 90: la Comunidad de Trabajo invierte en costosos trabajos de renovación: cocina y baños reciben una nueva cara.
Asimismo se crea una huerta orgánica, un gallinero y un lugar donde se puede observar a las abejas.

La década actual: una calefacción central mejora desde hace un año sustancialmente los ambientes en días fríos y húmedos. Sirve además a la seguridad preventiva, ya que permitió que desaparecieran de los dormitorios las estufas a kerosene.

40 bicicletas están a disposición de aquellos que por razones de costos u organizativas desistieron de llevar las propias, para que puedan disfrutar de divertidos paseos. Los costos de alquiler son mínimos.

Una cocina solar muestra la energía del futuro.

Hamacas individuales con sogas muy largas y una hamaca de a dos transmite una nueva sensación al hamacarse.

Una casa en el árbol invita al juego.

Dos caballos esperan las caricias de los entusiasmados niños.

Norbert Balk, 2003